Vestirse correctamente para la montaña es clave para la seguridad y el confort, especialmente en zonas como la Val d’Aran, donde los cambios de temperatura y clima son frecuentes. En las formaciones que ofrecemos en ETEVA, se enfatiza el correcto uso del sistema de capas, un principio esencial para cualquier actividad al aire libre.

Las tres capas clásicas, la primera capa o ropa interior técnica, la segunda capa intermedia y la tercera capa impermeable/traspirable, son esenciales para disfrutar de cualquier salida en montaña sin pasar frío ni incomodidad.

La segunda capa juega un papel clave: su función principal es retener el calor y evacuar la humedad corporal durante la actividad. Elegirla correctamente es determinante para mantener el confort y la seguridad en cualquier excursión, ruta de senderismo o actividad deportiva en la nieve o en terrenos de alta montaña.

¿Qué debe aportar la segunda capa?

Para cumplir su función, esta capa debe:

  • Aislar del frío sin generar sobrecalentamiento.
  • Evacuar la humedad producida por la sudoración o la exposición al viento y la lluvia fina.

En ETEVA insistimos siempre en la importancia de evaluar el tipo de actividad y la intensidad del esfuerzo: no todas las segundas capas son iguales ni sirven para cualquier circunstancia.

Tipos de segunda capa y cuándo escoger cada una

1. Forros polares

Los forros polares son la opción más clásica. Fabricados con fibras sintéticas, ofrecen una buena relación calor/peso, secado rápido y transpirabilidad. Ideales para rutas de senderismo o actividades moderadas en montaña, su versatilidad los convierte en un básico en la mochila de cualquier excursionista en la Val d’Aran. + añadir tipos de solares (100,200…)

2. Chaquetas ligeras con relleno

Las chaquetas con relleno de pluma o fibra proporcionan un excelente aislamiento térmico y gran ligereza. Son perfectas para actividades de alta montaña o excursiones donde la movilidad y el bajo peso son prioritarios. Además, permiten adaptarse a cambios repentinos de temperatura sin ocupar demasiado espacio en la mochila.

3. Softshells

Las softshells combinan aislamiento ligero y protección frente al viento y la humedad. Son ideales para actividades intensas como escalada, travesías en montaña o esquí de montaña. Su elasticidad y resistencia las convierten en una opción muy versátil, especialmente para quienes practican deportes de aventura en entornos naturales como los que ETEVA promueve.

Cómo decidir cuál usar

  • Para senderismo tranquilo o rutas moderadas, un forro polar suele ser suficiente.
  • Para alta montaña o condiciones frías extremas, opta por chaquetas con relleno térmico.
  • Para actividades intensas con viento o terreno técnico, la softshell es la opción más recomendable, siempre acompañada de una tercera capa impermeable si es necesario.

El principio del sistema de capas sigue vigente: primera capa que elimina humedad, segunda capa que aporta calor, tercera capa que protege del viento, lluvia o nieve. Recomendamos siempre adaptar este sistema a la actividad y a las condiciones locales para disfrutar de la montaña con comodidad y seguridad.

Consejos prácticos

  • Que la segunda capa permita movimiento sin perder calor.
  • Adaptarla al tipo de actividad y tiempo de exposición.
  • Considerar peso y volumen, especialmente si se lleva mochila.
  • Priorizar transpirabilidad y comodidad.
  • Mantener la ropa limpia y seca para garantizar su eficacia térmica.