Estudiar en la montaña no es una elección cualquiera. En ETEVA, situada en plena Val d’Aran, formarse significa adquirir una profesión vinculada a la naturaleza, al deporte y al territorio pirenaico. Aquí, la montaña es aula, entrenadora y compañera de viaje.

Una escuela especializada en el corazón del Pirineo

ETEVA es el centro de referencia para la formación deportiva en deportes de montaña y de invierno. Con más de dos décadas de trayectoria, ofrecemos titulaciones oficiales en esquí alpino, esquí nórdico, snowboard, media montaña, alta montaña, barrancos, escalada, senderismo y otras disciplinas relacionadas. Nuestra cercanía con Baqueira Beret y nuestra ubicación en un valle donde la nieve, el clima y el relieve permiten entrenar durante gran parte del año hacen que los alumnos vivan un aprendizaje real, práctico y adaptado al entorno.

Estudiar en ETEVA no se limita a adquirir competencias técnicas: implica comprender la montaña como un espacio que requiere preparación, responsabilidad y respeto.

Conexión real con la naturaleza

Una de las bases de nuestra filosofía es la relación directa con el medio natural. Cada salida, práctica o ascensión se convierte en una oportunidad para observar el terreno, entender la meteorología, valorar la seguridad y desarrollar criterio propio. Esta conexión constante con el entorno pirenaico permite a los alumnos aprender desde la experiencia, no solo desde la teoría.

Además, la escuela promueve una fuerte conciencia ambiental: conocer el territorio también significa cuidarlo. La sostenibilidad, el respeto por los ecosistemas y la preservación del paisaje son valores que acompañan todo el proceso formativo.

Superación personal y trabajo en equipo

La montaña exige esfuerzo, disciplina y capacidad de adaptación. Por eso, fomentamos un espíritu de superación que ayuda a los alumnos a desarrollar confianza, autonomía y resistencia física y mental.

El trabajo en equipo es otra pieza clave. Muchas tareas en montaña, desde una salida con raquetas hasta una progresión en terreno nevado, requieren coordinación, comunicación y apoyo mutuo. En este entorno, los alumnos aprenden a gestionar grupos, liderar actividades y tomar decisiones responsables.

Un camino profesional con futuro

Formarse en ETEVA abre puertas a una amplia oferta laboral: estaciones de esquí, empresas de turismo activo, guías de montaña, clubes deportivos, campamentos, centros educativos, refugios y entidades vinculadas al deporte y a la naturaleza.

La escuela ha contribuido a profesionalizar el sector en la Val d’Aran, permitiendo que muchos jóvenes puedan trabajar y vivir en el territorio que aman. Para muchos alumnos, estudiar aquí no solo define su futuro profesional: define también su manera de relacionarse con la montaña y de entender su estilo de vida.

Más que una titulación

Formarse en la montaña implica una elección consciente: vivir cerca de la naturaleza, trabajar al aire libre, asumir retos constantes y transmitir valores. En ETEVA, esta filosofía se convierte en formación sólida, responsable y profundamente ligada al entorno pirenaico. Para quienes buscan una profesión con sentido, vinculada al deporte y a la montaña, ETEVA ofrece un camino claro: convertir la pasión en futuro.