El 3 de marzo celebramos el Día Mundial de la Naturaleza, una fecha proclamada por la ONU para recordar la importancia de la fauna y flora silvestres y la necesidad de protegerlas. En ETEVA, donde formamos a las futuras generaciones de profesionales del deporte y la montaña, esta fecha tiene un significado especial: es una oportunidad para reforzar los valores ecológicos, el respeto por el entorno y la responsabilidad que tenemos como usuarios de los espacios naturales.
¿Por qué celebramos el Día Mundial de la Naturaleza?
La ONU estableció esta jornada para concienciar sobre la necesidad de conservar la vida silvestre, visibilizar las amenazas que enfrenta y promover acciones que garanticen su futuro. También coincide con el aniversario de la convención CITES, que regula el comercio internacional de especies y protege a aquellas que se encuentran en riesgo.
Una fecha simbólica, sí… pero también un recordatorio de que la naturaleza no se cuida sola.
La naturaleza: aula abierta de ETEVA
En ETEVA siempre decimos que la montaña es nuestro mejor libro de texto. Desde nuestros cursos de deportes de invierno, guía de montaña, seguridad en el medio natural y otras formaciones técnicas, trabajamos para que cada alumno desarrolle un vínculo real con el entorno.
No se trata solo de aprender a moverse sobre nieve, leer el terreno o gestionar un grupo: se trata de formar profesionales con conciencia ambiental, capaces de disfrutar, enseñar y proteger.
Por eso promovemos:
- El respeto por la fauna y flora.
- La ética del mínimo impacto.
- La importancia de usar senderos señalizados.
- La reducción de residuos y el reciclaje.
- Actitudes responsables en espacios sensibles.
En ETEVA no solo formamos técnicos: impulsamos ciudadanos comprometidos.
Un tema global: invertir en la conservación
Cada año, la ONU propone un lema para esta jornada. En 2025 el eje central es la financiación sostenible para la conservación, un recordatorio de que cuidar la vida silvestre requiere recursos, proyectos locales bien gestionados y un compromiso global.
Desde ETEVA creemos que parte de esa financiación empieza en la educación: formar personas que vivan, trabajen y amen la montaña con responsabilidad.
La naturaleza es nuestra compañera de aprendizaje
Celebrar el Día Mundial de la Naturaleza no es solo un acto simbólico: es una invitación a actuar, a observar, a respetar y a disfrutar con conciencia. En ETEVA seguiremos promoviendo los valores ecológicos, la sostenibilidad y la conexión profunda con la montaña.
Porque para cuidar lo que amamos… primero tenemos que aprender a verlo.


